Los Momentos Y si…

12/08/2019

Todo lo que puede salir de un café.

Tomando un café, mi amiga Aguamarina (que me animó a iniciar todo este proyecto) me aconsejó escribir un blog, y mi primer ¡NO! que apareció fue “¡pero si yo no se escribir!” Este “¡NO!”, surgió antes de poder plantearme la posibilidad de hacerlo, y escuchar su consejo. Después vinieron otros ¡NO!, por supuesto.

Tenemos tendencia, o tengo tendencia (ya que no debemos hablar por otros) a, cuando me dan un consejo, antes de escucharlo con todas las letras y valorar si me puede ir bien o no, dejar salir los pensamientos del tipo “no, esto a mi no me va a funcionar”, “no, esto que dices que no es para mi”, “uf, tu no sabes lo que supone todo lo que me dices”, “ya, pero no es tan fácil”, etc. ¿Te suena esa manera de funcionar? Es por el hecho de escucharse antes de que el otro acabe.

Después de todos estos pensamientos, me regalé un Momento Y si… Los Momentos Y si… abren nuevas posibilidades, están llenos de incertidumbre pero también de sorpresas, y son la semilla de nuevos cambios. Si dejamos de pensar así como lo hemos hecho hasta ahora (ya que sabemos dónde nos llevará), y nos planteamos un Y si...,pueden pasar varias cosas:

1- Que si no va bien volvamos al mismo punto, pero con una experiencia más, lo cual hace que ya no seamos los mismos ni estemos en el mismo punto.

2- Que podamos descubrir alguna cosa de nosotros mismos y, a la vez, nos aporte un punto de satisfacción el saber que somos capaces de probar aspectos nuevos.

3- Que desencadene una serie de acciones inesperadas y nos lleve a un lugar donde sabíamos que queríamos llegar, pero que desconocíamos cómo hacerlo. Y cuando estemos, y miremos atrás, nos daremos cuenta de que todo ha sigo gracias a un Momento Y si… muy pequeño que nos hemos regalado.

Y visto así, no podremos negar que suena tentador el hecho de experimentar Momentos Y si...

Por probar…

Una buena amiga, hace unos años tuvo un problema de salud muy grave, y los primeros días, después del diagnóstico, estuvo muy desanimada. Sus pensamientos iban y venían con todo lo que podría pasar, que cosas tenía que poner en orden por si a caso, y todo aquello que sólo sabe la persona que lo ha experimentado. Fuimos a tomar un café, me contó sus miedos ante la posibilidad de que no saliese bien. Yo la escuchaba como se puede hacer en estos momentos, donde está de más dar consejos. Pero sí le dije algo que, años después me confesó que se había aferrado a este comentario para seguir adelante con una actitud diferente, y que yo había olvidado por completo. Y simplemente fue “y si no pasa nada de lo que dices“, “y si todo va bien…

Mi amiga, gracias a los tratamientos, a su actitud positiva, a sus ganas de vivir, a sus cambios de alimentación y de prioridades, y porque no, a un Momento Y si…, hoy en día disfruta de la vida y de lo que le rodea, abierta a las sorpresas de la vida. Gracias.

Por lo tanto, promuevo un movimiento a favor del reconocimiento y el aumento de los Momentos Y si… en nuestras vidas como propulsores de cambios.

Los Momentos Y si… son primos hermanos de los Momentos ¿Y por qué no?. Pero para mi, estos últimos tienen una connotación negativa, por lo que me quedo con los primeros. Esto ya va a gusto de cada uno.

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