¿Soy lo que ven de mi?

La pregunta que nos tendríamos que hacer para comenzar a autoindagar sobre este tema vendría a ser alguna cosa así:

  • ¿Realmente enseño, a las personas que me rodean, como soy? ¿Qué deseos tengo en el fondo? ¿Qué pensamieentos tengo sobre mi?
  • ¿Qué parte de verdad tiene este personaje que paseo?
  • ¿Cuantas cosas hago que no me gustan, pero que si las dejo de hacer, entonces decepcionaré a los otros? O ¿símplemente si hago aquello que realmente quiero, no gustará y me criticarán?

Y podríamos seguir. Pero creo que ya sabemos de qué estamos hablando.

Desde que nacemos nos estan modelando para formar parte de un grupo. Las creencias de nuestros padres, que nos transmiten el inconsciente familiar de generaciones y generaciones, la cultura que nos rodea y el inconsciente colectivo, van dirigiendo y marcando nuestros comportamientos, nuestros gustos, y hasta nuestras ideas. Y siempre a fin de bien, para pasar a formar parte de una comunidad familiar y social que nos da seguridad y el sentimiento de pertenencia.

Y esta necesidad de pertenencia no es trivial. Tenemos una información primaria de la necesidad de formar parte de un grupo en el que nos sintamos protegidos. És la memoria primitivaa de la fuerza del grupo para luchar y cazar el animal que nos dará el alimento y la piel para protegernos del frío. Si nos quedamos solos sobreviene el peligro de morir.

Existe una tribu africana que es un ejemplo de ello. Cuando un habitante de la tribu hace algo mal hecho, su cástigo es la pena de muerte expulsándolo del poblado. Esta persona sola y desterrada ha crecido con la creencia colectiva de que si no vive en la comunidad, muere. Y así sucede.

Existen estudios que relacionan la sensación de soledad con la salud, cuando no es por propia elección. Pero hoy en día, podemos vivir, tranquilamente, aislados y en soledad si así lo decidimos. Aún así buscamos de manera inconsciente, formar parte de un colectivo para sentirnos protegidos. Ello nos hace seguir unas normas de comportamiento, unas creencias que enmarcan nuestros pensamientos.

Pero ¿qué pasa cuando, inteeriormente, queremos algo diferente para nosotros de aquello que nos han enseñado? ¿Cuando nuestros deseos no van en la misma dirección de lo establecido? ¿Cuando sentimos que tiene que haber otra manera de hacer las cosas? Entonces nos autoamenazamos y castigamos. Tenemos nuestro sistema de creencias tan arraigado que somos los primeros en negarnos lo que queremos, culpabilizarnos por desear cosas diferentes y, finalmente nos convencemos para hacer y decir diferente de lo que sentimos. Y seguimos siendo incoherente con nuestro ser

Y pensamos que si hacemos lo que deseamos somos egoistas. Porque nos ponemos a nosotros como prioridad.

Y paradojamente, el egoismo no és eso, sinó querer que los otros hagan lo que yo creo que tienen que hacer.

Quando intentamos ser fieles a nosotros mismos nos estamos haciendo un favor ya que nos hace sentir mejor y nuestra energia cambia. Y si nos mostramos así, también estamos haciendo un favor a los otros por dos razones: la primera, nos sentimos de buen humor porque hacemos aquello en lo que creemos. Y segunda, con nuestra actitud, los otros pueden ver que sí es posible y, talvez así otras personas se animen a hacerlo.

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