La gran preocupación

la gran preocupación

Preocupación viene de la palabra OCUPARSE.

PRE-OCUPARSE

Pre: anterioridad

Definición: Dicho de algo que ha ocurrido o va a ocurrir: Producir intranquilidad, temor, angustia o inquietud. Ocupar antes o anticipadamente algo. Problema pendiente que ocupa y cansa la mente.

Por tanto, ocuparse antes de que toque.

Hay preocupaciones y preocupaciones.

Hay preocupaciones las cuales son necesarias que nos ocupemos, y hay preocupaciones que nos cansan la mente, y aunque lo hagan no nos resuelve nada. Me refiero a aquellas preocupaciones que ocupan la mayoría de nuestros pensamientos y que se quedan en nuestra mente haciendo bucle, intentando encontrar salida sin buscarla, o buscándola desde la inquietud, y por lo tanto estando poco lúcidos para encontrar una respuesta que nos ilumine cómo poder salir de esta situación.

Y así van pasando los días y los años, inmersos en una preocupación a la que no encontramos solución. Después de tanto tiempo dándole vueltas, llega un punto que estamos cansados de la misma historia. Y cansados de nosotros mismos con el mismo problema. O no?

Y si ahora, cada uno de nosotros, ya nos hemos identificado con nuestra «gran preocupación» intentemos encontrar una solución. No a la preocupación en si, ya que cada uno tiene la suya, y como dicen, a cada uno le pica lo suyo. Intentemos encontrar solución al cansancio mental que se origina a causa de tanta preocupación.

Primero de todo nos podríamos preguntar:

– Si dejara de preocuparme mentalmente de este tema, ¿qué cosas caerían? ¿Cambiaría alguna situación? Si la respuesta es que no pasaría nada y que todo seguiría igual, entonces ¿qué sentido tiene que siga angustiada?

O también lo podemos ver desde otra perspectiva:

– Si dejara de preocuparme, ¿que beneficios tendría? ¿Estaría más tranquila? ¿sonreiría más? ¿tendría más paz mental..?

No me refiero a que no nos ocupemos de lo que verdaderamente es importante para nosotros y que sí necesita de una acción firme y decidida para tirar hacia adelante.

Me refiero a nuestra «gran preocupación» con la que nos autosaboteamos para no disfrutar del presente.

Y, no nos engañemos, tampoco podemos dejar de pensar en ella, simplemente, porque así lo decidamos. Los pensamientos son muy puñeteros. Pero si podemos decidir no darle fuerza y seguir alimentando esta «gran preocupación». Aceptarla como parte de nuestra vida. I no luchar con ella, sino intentando darle solución desde la aceptación. Diciéndole algo del tipo… «muy bien, se que estás ahí, te miro, te acepto y desde toda la tranquilidad que pueda tener intentaré hacerte pequeña, con todas mis herramientas, capacidades y creatividad de las que me siento muy orgullosa de tener». Es lo que vendría a ser OCUPARSE.

Y caminar con esta «gran preocupación» en un rincón de nuestra mente (porque sabemos que nos acompaña constantemente), pero que ya no dejamos que nos ocupe la mayoría de nuestros pensamientos.

I quizás así, nos saldrá una nueva sonrisa.

Los Momentos Y si…

12/08/2019

Todo lo que puede salir de un café.

Tomando un café, mi amiga Aguamarina (que me animó a iniciar todo este proyecto) me aconsejó escribir un blog, y mi primer ¡NO! que apareció fue “¡pero si yo no se escribir!” Este “¡NO!”, surgió antes de poder plantearme la posibilidad de hacerlo, y escuchar su consejo. Después vinieron otros ¡NO!, por supuesto.

Tenemos tendencia, o tengo tendencia (ya que no debemos hablar por otros) a, cuando me dan un consejo, antes de escucharlo con todas las letras y valorar si me puede ir bien o no, dejar salir los pensamientos del tipo “no, esto a mi no me va a funcionar”, “no, esto que dices que no es para mi”, “uf, tu no sabes lo que supone todo lo que me dices”, “ya, pero no es tan fácil”, etc. ¿Te suena esa manera de funcionar? Es por el hecho de escucharse antes de que el otro acabe.

Después de todos estos pensamientos, me regalé un Momento Y si… Los Momentos Y si… abren nuevas posibilidades, están llenos de incertidumbre pero también de sorpresas, y son la semilla de nuevos cambios. Si dejamos de pensar así como lo hemos hecho hasta ahora (ya que sabemos dónde nos llevará), y nos planteamos un Y si...,pueden pasar varias cosas:

1- Que si no va bien volvamos al mismo punto, pero con una experiencia más, lo cual hace que ya no seamos los mismos ni estemos en el mismo punto.

2- Que podamos descubrir alguna cosa de nosotros mismos y, a la vez, nos aporte un punto de satisfacción el saber que somos capaces de probar aspectos nuevos.

3- Que desencadene una serie de acciones inesperadas y nos lleve a un lugar donde sabíamos que queríamos llegar, pero que desconocíamos cómo hacerlo. Y cuando estemos, y miremos atrás, nos daremos cuenta de que todo ha sigo gracias a un Momento Y si… muy pequeño que nos hemos regalado.

Y visto así, no podremos negar que suena tentador el hecho de experimentar Momentos Y si...

Por probar…

Una buena amiga, hace unos años tuvo un problema de salud muy grave, y los primeros días, después del diagnóstico, estuvo muy desanimada. Sus pensamientos iban y venían con todo lo que podría pasar, que cosas tenía que poner en orden por si a caso, y todo aquello que sólo sabe la persona que lo ha experimentado. Fuimos a tomar un café, me contó sus miedos ante la posibilidad de que no saliese bien. Yo la escuchaba como se puede hacer en estos momentos, donde está de más dar consejos. Pero sí le dije algo que, años después me confesó que se había aferrado a este comentario para seguir adelante con una actitud diferente, y que yo había olvidado por completo. Y simplemente fue “y si no pasa nada de lo que dices“, “y si todo va bien…

Mi amiga, gracias a los tratamientos, a su actitud positiva, a sus ganas de vivir, a sus cambios de alimentación y de prioridades, y porque no, a un Momento Y si…, hoy en día disfruta de la vida y de lo que le rodea, abierta a las sorpresas de la vida. Gracias.

Por lo tanto, promuevo un movimiento a favor del reconocimiento y el aumento de los Momentos Y si… en nuestras vidas como propulsores de cambios.

Los Momentos Y si… son primos hermanos de los Momentos ¿Y por qué no?. Pero para mi, estos últimos tienen una connotación negativa, por lo que me quedo con los primeros. Esto ya va a gusto de cada uno.

Un paso hacia nuestra coherencia

Cuando empezamos a pensar en lo que realmente queremos.

Imagina que un día te despiertas y decides que ya es hora de iniciar aquello que hace tiempo que te ronda por las noches. Imagina que lo que te ronda es iniciar tu proyecto profesional que va más en concordancia con lo que tu crees y sientes.

Imagina que deseas no tener un jefe que te diga COMO tienes que hacer las cosas y, sobretodo, CUANDO las tienes que hacer, cuando las puedes dejar de hacer y cuando puedes disfrutar de tus vacaciones. Y ya no quieres que tenga el poder para decidir los horarios de las extraescolares de tu hij@ y si debe quedarse a comer en el colegio. Todo eso lo quieres decidir tu.

Entonces ya es hora de poner en marcha tu proyecto.

Y para poder hacerlo lo primero es CREER ENN TI MISM@. Porque claro! És muy cómodo que tet dian lo que tienes que hacer, aunque no te guste lo que haces, cuando lo tienes que hacer, aunque los horarios no te vayan bien y mientras tanto esperas ansiosamente tus vacaciones que otro te dice cuando las puedes tener, aunque tu desearías tenerlas en septiembre cuando ya tienes sitio para extender tu toalla en la arena porque los turistas que llenan las playas de tu infancia empiezan a salir hacia los espacios de su infancia.

Y sí, es muy fácil dedir que sí a todo esto para conseguir la recompensa que supone el querido y tan necesario sueldo a final de mes y que, gracias a él obtienes la querida y necesaria tranquilidad. Pensado así, concedir tu tiempo y tu realización profesioal se traduce en seguridad y serenidad. Y, es por esta misma razón es de agradecer lo que haces, aunque no esté en consonancia con tu ser. “Ama lo que haces, y lo que haces te amará 100 vecer más” (Enric Corbera)

A veces pasa que se desea alguna coas más que tranquilidad. Que cuando suene el despertador el lunes, antes de que el mundo ses ponga en marcha, puedas experimentar una cierta sensación de alegría para prepararte a iniciar una actividad que te gusta, que te hace sentir útil y que, profesionalmente te llena, a la vez que te sientes bien por aportar a tu abundancia económica.

Y en éstas estamos.

Que, a menudo tenemos una idea muy clara de lo que queremos y un gran desconcierto de por donde empezar. Mi amiga (la de minonbre.com) me aocnsejó que hiciese un tablón de visualización por objetivos para definir y planificar. Hace años lo hice sobre los deseos. Creo que hoy en día, puedo decir que, al menos, han mejorado dos de ellos.

Y con esta antigua mallorquina sobre el trabajo acabo este artículo, para reflexionar sobre todo esto, ver de dondee venimos y dar las gracias por todo lo que tuvieron que hacer nuestros antepasados que hoy nos permite estar donde estamos y disfrutrar del lujo que supone poder decidir lo que donde queremos estar.

Qui no s’arrisca a la feina Quan te talent no te pa
"Quien no se arriesga en el trabajo, cuando tiene hambre no tiene pan"
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